16/11/14

Escrito en las colina de Tsitsernakaberd sobre el desfiladero de Hrazdan

Luis Manuel Pérez Boitel.
Nace: En Remedios, actual provincia de Villa Clara, Cuba. Abogado y poeta. Miembro de la Asociación Hermanos Saínz y de la UNEAC. Labora como abogado en la Consultoría Jurídica de Remedios. Al egresar de la UCLV fue elegido el egresado más destacado a nivel nacional de la FEU en la esfera de la cultura (1996). Ha obtenido diferentes lauros literarios. Obtuvo el Premio XV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes de poesía con el que se hizo delegado a dicha magna reunión. Tiene publicaciones de poemas en Chile, España, Brasil, Puerto Rico, México, Estados Unidos y Cuba. Colabora con diferentes publicaciones como: La Letra del Escriba y El Caimán Barbudo.
Ha publicado las siguientes obras: Unidos por el agua (Premio Fundación de la Ciudad de Santa Clara en 1997); Bajo el signo del otro (Premio Pinos Nuevos); Los inciertos dominios del escriba (Premio Calendario Asociación Hermanos Saínz (1999); La oración del inquilino (Premio Sed de Belleza); Libros a publicar el año próximo: Nunca preguntes por la gloria (Letras Cubanas); Aún nos pertenece el otoño (Casa de las Américas); Para no quedar en el andén (Editora Capiro).


Desde Ereván las sombras mutiladas de los
Armenios, desdibujadas por los años, nos recuerdan las voces
De los masacrados, de los que fueron en el convite
Ilógico, irracional del imperio Turco a residir
En fosas comunes, a dejar sus huesos, las melladuras que no se pueden borrar
De un tirón entre tanta ceniza, aunque la centuria nos anuncie
Una rara indiferencia.   Escribo en las colinas
De esta ciudad, y veo que los muertos
Sólo llevan un equipaje en su memoria,
Un sobresalto que no les permiten descansar
En paz.

Que se pongan de pie los que estuvieron en Dayr az-Zawr,
Ra's al-'Ain, Bonzanti, Mamoura,
Intili, İslahiye, Radjo, Katma, Karlik, Azaz, Akhterim,
Mounboudji, Bab, Tefridje, Lale, Meskene, Sebil,
Dipsi, Abouharar, Hamam, Sebka,
Marat, Souvar, Hama, Homs y Kahdem), que se pongan
De pie aquellos adolescentes armenios
Que no se sabe a dónde fueron a parar.

En la colina florece ahora algo de la memoria, un aciago
Tiempo nos hace partícipe de la justicia, por las voces que no tuvieron
Más remedio que abandonar sus casas, sin saber apenas
Hablar de los destinos del país, del holocausto
Del que fueron víctimas. Cuerpos estos dispersos,
Silenciados, hueso contra hueso, carne descarnada,
País en ruina, entre el humo de las chimeneas
Donde fueron borrados del paisaje.  A rajatablas.
No hay nombres. A rajatablas.

Desde Ereván, a la salida del sol, como si fuera este
Un tratado vendimiador de la historia verdadera,
La ciudad ha cambiado desde entonces.
En cada pedacito de tierra se alberga la memoria
De los que se fueron, de los que ya no están hace un siglo,
Y no ha pasado nada, absolutamente nada
Para darle la palabra a los que no la tuvieron,
Pues no tuvieron más remedio que partir. Raros navíos
Estos.  Raros acertijos nos muestra lo real,
El rosto petrificado, el tiempo mismo del rostro petrificado
De todos los armenios. A rajatablas.

Que se pongan de pie los que estuvieron en Dayr az-Zawr,
Ra's al-'Ain, Bonzanti, Mamoura,
Intili, İslahiye, Radjo, Katma, Karlik, Azaz, Akhterim,
Mounboudji, Bab, Tefridje, Lale, Meskene, Sebil,
Dipsi, Abouharar, Hamam, Sebka,
Marat, Souvar, Hama, Homs y Kahdem), que se pongan
De pie aquellos adolescentes armenios, los intelectuales
De aquellos años, que no se sabe
A dónde fueron a parar.

En esa multitud descifro estas palabras, como si
Estuvieran escritas desde mucho antes
Sobre el desfiladero de Hrazdan.   Me acerco a la pared
Y están los nombres, las miradas perdidas de los que se fueron,
Hijos estos de armenia.  País que dibujo sobre la palma
De mi mano, mientras en la otra aprieto unos claveles
Para dejar en el sitio y me consterno por los que no tuvieron
El derecho de hablar.

Que se pongan de pie los que estuvieron en Dayr az-Zawr,
Ra's al-'Ain, Bonzanti, Mamoura,
Intili, İslahiye, Radjo, Katma, Karlik, Azaz, Akhterim,
Mounboudji, Bab, Tefridje, Lale, Meskene, Sebil,
Dipsi, Abouharar, Hamam, Sebka,
Marat, Souvar, Hama, Homs y Kahdem), que se pongan
De pie aquellos adolescentes armenios, los intelectuales
De aquellos años, que no se sabe
A dónde fueron a parar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar en esta pagina.